Un protocolo hospitalario reduce la mortalidad por encefalopatía hepática

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En Nueva York, un protocolo de tratamiento para la encefalopatía hepática puede llevar a reducciones sustanciales en la duración de la estancia hospitalaria, los reingresos y la mortalidad de los pacientes hospitalizados, según muestran datos recientes.

Sobre la base de las directrices disponibles, el protocolo fue introducido en el sistema de historia clínica electrónica (Software Médico) como una clinical order set. Es decir una plantilla predefinida que proporciona apoyo en la toma de decisiones clínicas para una condición o procedimiento médico específico. Comprende también un mecanismo que estandariza y acelera el proceso de órdenes clínicas para un escenario clínico común.

Aunque las sugerencias proporcionadas por el software no eran obligatorias y podían ser anuladas por los médicos después de una evaluación, los pacientes tratados con clinical order set tuvieron resultados sustancialmente mejores, de acuerdo con Prasun Shah, un fellow gastrointestinal del Centro Médico Maimónides, en la ciudad de Nueva York, que ayudó a llevar a cabo el estudio. El Dr. Shah presentó los hallazgos en la reunión de invierno de 2017 de la New York Society for Gastrointestinal Endoscopy.

El concepto de crear e integrar una clinical order set, establecida en el Software Médico se desarrolló hace varios años para ayudar a los médicos a tomar decisiones adecuadas para una enfermedad complicada, dijo Rabin Rahmani, MD, director de educación e investigación médica de la División de Gastroenterología de Maimónides, y autor principal del nuevo estudio. «Se me ocurrió la idea porque observé una falta de atención adecuada y eficiente dada la complejidad de la enfermedad», dijo el Dr. Rahmani.

El protocolo establecido en Maimónides incluye orientación para las evaluaciones clínicas y de laboratorio apropiadas, antibióticos específicos para prevenir la infección y estrategias para controlar las complicaciones acompañantes, como la hipertensión y la retención de líquidos.

El Dr. Shah y sus colegas evaluaron la efectividad del protocolo establecido durante un período de cuatro años. De los 599 pacientes ingresados en el hospital durante ese tiempo, 294 fueron tratados con el protocolo y 305 recibieron atención de rutina fuera del enfoque.

Al inicio, las puntuaciones en el Modelo de Enfermedad Hepática en etapa terminal para los pacientes tratados con el orden establecido fueron similares a las del tratamiento convencional (20,27 vs. 19,16; P=0,11).l

La efectividad, que favoreció consistentemente al protocolo sobre la atención convencional, fue grande: estancias hospitalarias significativamente más cortas (9,22 versus 13,24 días; p = 0,001); menor mortalidad de pacientes hospitalizados (25,9% versus 33,8%; p = 0,034); y menos reingresos a los 30 días (18,3% versus 31,78%; p = 0,002).

«De manera interesante, los pacientes en el grupo del protocolo fueron más propensos a dar seguimiento después del alta [78.4% vs. 44.1%; P=0.001]», reportó el Dr. Shah. También señaló que la tasa de readmisión a los 90 días fue menor en el grupo del protocolo (29,4% vs. 43,6%; P=0,002).

«Creo que estos datos muy interesantes muestran cómo la calidad de la atención puede mejorarse significativamente mediante el uso de protocolos definidos para el tratamiento de la cirrosis descompensada», dijo Richard Aspinall, MBChB, PhD, un hepatólogo consultor de Portsmouth Hospitals NHS Trust, en Inglaterra.

Después de buscar un factor precipitante, como infección o sangrado gastrointestinal, un enfoque organizado para el manejo subsiguiente es apropiado, dijo Saleh Elwir, MD, un hepatólogo en el Centro Médico de la Universidad de Baylor, en Dallas. El Dr. Elwir, que dirigió una revisión reciente sobre el tratamiento de la encefalopatía hepática (J Clin Transl Hepatol 2017;5[2]:142-151), dijo: «Los conjuntos de órdenes y los algoritmos son muy útiles para recordar a los proveedores de atención de la salud todas las cosas en las que deben pensar y administrar la terapia adecuada al principio del curso de la hospitalización».

Autor : Ted Bosworth

Artículo original aquí

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